Homenaje a Hungría

El próximo concierto del Coro Femenino de Cámara está dedicado a la música de ese fascinante "melting pot" cultural que es Hungría.
Hay que imaginar la riqueza y complejidad de un legado tan disímil, turco-tártaro por un lado, europeo occidental por otro. El idioma húngaro es un misterio que los linguistas asignan al grupo ugro-finés. ¿Será por eso que son grandes matemáticos y grandes músicos? El canto gregoriano, el arte de los trovadores, la polifonía franco-flamenca, el madrigalismo italiano y el canto protestante se mezclaron con el legado de turcos y gitanos, generando un folklor fascinante, que más tarde aprovecharían los maestros del siglo XX.
El concierto preparado por Boris Alvarado, con Michael Landau en piano y las 22 cantantes del Coro, contiene piezas de cuatro compositores, que de algun modo tipifican la evolución de la música húngara. Partirá con cuatro piezas de Franz Liszt, compositor eminentemente romántico, que media entre la vanguardia de Ligeti y la cultura popular folklórica de la que se nutrirán más tarde Bartok, el más conocido de los compositores húngaros del siglo pasado. De aquel se interpretarán dos piezas, una coral a capella y otra para piano solo, que demuestran la amalgama de influencias ya mencionada.
Con György Ligeti (1923-2006) ya entra la experimentación tan propia del modernismo europeo. De una primera con reminiscencias de la canción campesina y popular, Ligeti pasa otra marcada por la investigación sonora y de carácter vanguardista. Varias composiciones suyas fueron utilizadas por Stanley Kubrick en películas como "2001, Odisea en el Espacio", "El Resplandor" y "Eyes Wide Shut".
La segunda parte del Concierto estará dedicada íntegramente a Zoltán Kodály (en la foto). Menos conocido que Bartok, pero amigo y mentor de aquel, Kodaly fusionó también la tradición popular con la vanguardia europea, especialmente el impresionismo de Débussy. Su triple formación como músico, lingüista y filósofo explica sus aportes al nacimiento de la etnomusicología y a la didáctica musical.
La invitación al público es, por lo tanto, a sumergirse en estos paisajes sonoros que evocan el paisaje de los Cárpatos, la belleza decadente de Budapest, la sensualidad de los gitanos, la construcción de paisajes sonoros modernos desde la más remota antigüedad.






